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Necesito respirar, día mundial del asma

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El primer Día Mundial del asma, en 1998, se celebró en más de 35 países. Juntamente con la primera Reunión Mundial sobre el asma celebrada en Barcelona. La participación ha aumentado con cada día mundial del asma que se celebra desde entonces, y el día se ha convertido en uno de los eventos de educación y concienciación sobre el asma más importantes del mundo.

El Día Mundial del Asma de 2022 está auspiciado por la Global Initiative for Asthma (GINA), y este año se celebró el día 3 de mayo, como una iniciativa para concienciar a la población de las cargas que supone dicha enfermedad a quien la padece, y de la posibilidad de tenerla bajo control, llevando una vida saludable sin limitaciones.

Este evento se celebra todos los años el primer martes del mes de mayo.

Hay que destacar que todavía no existe una cura total para este mal, pero si métodos muy interesantes para el control de esta. Hoy en día es posible tenerla bajo control, llevando una vida saludable.

Según la OMS, el asma afecta a unos 235 millones de personas en el mundo. En España, el Ministerio de Sanidad indica que aproximadamente un 5% de la población general la padece y, según la Sociedad Española de Pediatría de Atención Primaria, es la enfermedad crónica más común de las vías respiratorias en la infancia, dado que afecta a un 10% de la población infantil.

El asma es una enfermedad crónica caracterizada por ataques recurrentes de dificultad para respirar con pitidos o sibilancias, cuya gravedad y frecuencia varían de una persona a otra. Para que las personas que padecen asma puedan llevar una vida normal, los neumólogos consideran indispensable que conozcan la forma de controlar su enfermedad.

MITOS Y VERDADES SOBRE EL ASMA

Los mitos más comunes mantenidos y los conceptos erróneos sobre el asma impiden a las personas con esta patología, disfrutar de un beneficio óptimo de los principales avances conseguidos para una mejora de sus síntomas. Los conceptos erróneos comunes que rodean el asma incluyen:

  • El asma es una enfermedad infantil; los síntomas crecerán a medida que envejecen.
  • Es una enfermedad infecciosa.
  • Los enfermos de asma no deben hacer ejercicio.
  • Asma sólo es controlable con esteroides de dosis altas.

La Verdad es que:

1. Puede ocurrir a cualquier edad (en niños, adolescentes, adultos y ancianos).
2. El asma no es infecciosa. Sin embargo, las infecciones respiratorias virales (como el resfriado común y la gripe) pueden causar ataques de asma. O en los niños, el asma se asocia con frecuencia con alergia, pero el asma que comienza la edad adulta es con menos frecuencia alérgica.
3. Cuando el asma está bien controlada, se puede hacer ejercicio e incluso realizar el deporte superior.
4. Es más a menudo controlable con esteroides inhalados en dosis bajas cuando es estrictamente necesario y mejorarlo con tratamientos alternativos.

El asma es una enfermedad solo de los pulmones, Falso. El asma es una enfermedad sistémica, que afecta a todo el organismo, produciéndose mediadores de la inflamación que pueden ser medidos en la sangre y en la respiración. Además, las vías respiratorias no sólo son los bronquios pulmonares, sino que existe conexión con la nariz, constituyendo una vía aérea única. En un número importante de casos, el asma se asocia a inflamación en la nariz y si no tratamos la inflamación nasal y solo la inflamación bronquial, estamos tratando de forma insuficiente la inflamación.

Por ello, si tienes síntomas de asma y de nariz, deberás utilizar los tratamientos pautados por tu alergólogo, para mejorar el control de tu asma.

Este año, los alergólogos recuerdan que los asmáticos no tienen mayor riesgo de contagio por coronavirus. Además, con el objetivo de desestigmatizar y esclarecer las creencias más comunes sobre el asma, la SEAIC ha elaborado un documento en el que abordan los mitos y verdades de esta enfermedad.

Evita los factores que pueden desencadenar las crisis de asma

Hay que descubrir los alérgenos, irritantes y otras circunstancias que pueden desencadenar una crisis de asma y tomar todas las medidas posibles para evitarlos.

Aprende a reconocer los síntomas que indican el empeoramiento del asma, como el incremento de la tos, la opresión en el pecho, los pitos o silbidos, la dificultad para respirar, los despertares nocturnos debidos al asma o el descenso de tu valor de flujo espiratorio máximo. Anota las horas del día en las que tus síntomas tienden a empeorar.

Aunque el asma puede estar presente en algunas personas que no tienen alergia, se ha demostrado que hasta el 70% de los pacientes con asma presentan alergia respiratoria asociada. Algunas de las causas del asma son: alergia al polen, a los ácaros del polvo, a los hongos ambientales o a los epitelios animales.

Debes preguntar a tu alergólogo si algún alérgeno ambiental pudiera contribuir a una crisis de asma, por lo que, en los momentos de máxima cantidad de dicho alérgeno en el ambiente, pudiera no ser muy recomendable hacer actividades extenuantes al aire libre, si bien, es importantísimo utilizar el plan de tratamiento pautado por tu alergólogo para evitar presentar una inflamación de la vía aérea que empeore con el ejercicio.

El uso de páginas web como polenes, o de aplicaciones móviles como Polen Control, de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), en el caso de tener alergia a pólenes, puede ayudarte a evitar exponerte de forma innecesaria a unos niveles altos de polen en los momentos de más polinización y, por tanto, evitar crisis de asma.

EL ASMA Y LA ANSIEDAD

Es importante tener en cuenta ciertas condiciones que pudieran provocar empeoramiento del asma como son el reflujo gastroesofágico, la presencia de poliposis naso sinusal o rinosinusitis crónica, las enfermedades tiroideas, la obesidad y los trastornos psicológicos y psiquiátricos, entre los que estaría la ansiedad. Por tanto, una persona diagnosticada de asma podría notar que presenta empeoramiento de los síntomas, si se encuentra en un estado de ansiedad o sufriendo crisis de ansiedad recurrente. Se conoce que la estimulación de la activación del sistema nervioso que produce la ansiedad puede provocar un estímulo de broncoconstricción reflejo y la aparición de tos y sibilantes.

Comprobada la naturaleza emocional del asma

Una investigación desarrollada en la Universidad de Wisconsin-Madison ha comprobado por vez primera, que dos regiones del cerebro asociadas a las emociones, el córtex cingulado anterior y la ínsula, están implicadas en los procesos asmáticos. El descubrimiento obtenido, merced a imágenes de resonancia magnética, confirma la relación entre los estados emotivos y el sistema inmunológico.

Tanto el córtex cingulado anterior, como la ínsula muestran gran actividad ante las señales psicológicas específicas de la enfermedad, contribuyendo en consecuencia a desarreglos corporales como la inflamación y obstrucción de las vías respiratorias.

“La respiración es esa nave frágil que nos conduce del nacimiento a la muerte”.

-F. Leboyer-

El doctor Antonio Cano Vindel, de la Universidad Complutense de Madrid, señala que la ansiedad incide sobre el asma de dos formas. La primera, generando episodios de respiración agitada o de hiperventilación. Ese estado fisiológico está presente en diversos eventos emocionales, como el llanto, el miedo, el estrés, etc. Cano Vindel señala que todo evento emocional fuerte, incrementa la broncoconstricción.

De otro lado señala que los pacientes con asma suelen tener elevados niveles de depresión, tristeza e ira, causa de las mismas limitaciones que les plantea la enfermedad. Se ha comprobado que, si esos estados psicológicos se tratan de manera adecuada, el pronóstico de estos pacientes mejora de manera significativa.

Síntomas COVID y Asma

Los síntomas que comparten el asma y COVID-19 son tos seca, dificultad respiratoria y dolor torácico. Algunos pacientes con asma pueden presentar alteraciones del olfato por presentar pólipos nasales asociados, aunque este síntoma, al presentarse de forma aguda, debe hacer sospechar en la presencia asociada de una infección vírica, como por ejemplo la infección por coronavirus. En este tipo de casos de alteración del olfato de forma aguda, debe consultar con su médico para que evalúe si es necesario realizar alguna prueba para descartar COVID-19. Durante la época de pandemia presentar una crisis de asma podía suponer un reto, por tener la sospecha que pudiera ser debida a una infección por coronavirus y estar presentando una COVID-19 en vez de una crisis de asma. Por ello, resulta fundamental utilizar el tratamiento pautado por su alergólogo, para evitar crisis de asma que se pudieran confundir con COVID-19.

””””LOS SUSPIROS SON TAN IMPORTANTES””””

¿Por qué son importantes los suspiros para mantener andando nuestra función pulmonar?

Porque sin ellos podrían colapsar nuestros alvéolos, los diminutos sacos que son la parte más pequeña pero más fundamental de nuestro sistema respiratorio.
Nuestra respiración normal no alcanza para abrirlos del todo y por eso el cerebro detecta que el sistema necesita ayuda. “La única manera de abrir los alvéolos cuando colapsan es suspirar, porque esto hace que ingrese el doble del volumen normal de una respiración”.

“Si no suspiras cada cinco minutos, aproximadamente, los alvéolos lentamente colapsarán y tus pulmones comenzarán a fallar”

Entender el mecanismo cerebral que controla la respiración, también podría ser clave para desarrollar nuevos tratamientos para enfermedades respiratorias.

LOS PEQUES Y EL ASMA

El asma es la enfermedad crónica más frecuente durante la infancia y su prevalencia (12,2% en adolescentes de 13-14 años) va en aumento. Las informaciones científicas, que evalúan los distintos aspectos y características del asma, suelen referirse de manera conjunta al asma en la infancia y la adolescencia, poniendo como edad límite los 16 o 18 años. Es frecuente la realización de estudios en población escolar, que se desarrollan de los 4 a los 16 años.

La vigilancia del peso para evitar la obesidad infanto-juvenil puede ayudar a limitar la aparición de la enfermedad en adolescentes. La obesidad estuvo presente en un 23% más de adolescentes asmáticos que acudieron a un Servicio de Urgencias por una crisis asmática.

Puede ser interesante incidir en la necesidad de establecer pautas alimentarias sanas, basadas en dieta mediterránea con especial atención a frutas, verduras, zinc y vitaminas A, D, C, E, Omegas 3, y un punto importantísimo para tener en cuenta, es la administracion de probióticos adecuados a cada edad.

En el adolescente se asocian características que pueden aumentar este problema como son, la baja percepción de síntomas ,factores de riesgo como el inicio del hábito de fumar, los errores sobre pautas de tratamiento, la compleja relación con los padres que en esta edad pueda surgir, la competencia entre rutina diaria y toma de medicación y la modificación de la relación médico-paciente que puede generarse en esta época de la vida. Es necesaria una búsqueda activa de conocimiento de las causas de los olvidos frecuentes, plantear entrevistas que mejoren la motivación y la adquisición de nuevas rutinas, adecuar los planes de tratamiento a la nueva idiosincrasia de los pacientes y modificar el tono profesional y emotivo de la entrevista clínica en el seno de una nueva relación médico-paciente, basada en unas claves más estimulantes de interacción adulto-adulto, con un valor creciente del autocontrol y empoderamiento del paciente sobre su enfermedad.

Alergia, asma y hongos

Se relaciona la sensibilización y exposición a alérgenos de origen fúngico con la gravedad del asma en pacientes asmáticos sensibilizados a los mismos.

Alternaria alternata es el hongo más importante de interés alergológico, y aunque sus esporas pueden encontrarse en la atmósfera durante todo el año, los meses de mayor incidencia son mayo, junio, julio y octubre, cuando las condiciones de temperatura y disponibilidad de sustratos orgánicos son óptimas. En ocasiones se observa un gran aumento de estas esporas tras las tormentas, produciéndose auténticas epidemias de crisis graves de asma entre las personas sensibilizadas.

Otro hongo de gran interés alergológico es Aspergillus fumigatus, que tiene la propiedad de ser termo tolerante y por tanto puede colonizar las vías respiratorias y producir una liberación sostenida de alérgenos, así como producir una micosis broncopulmonar alérgica.

Asma: tratamiento alternativo para evitar los efectos secundarios de los esteroides inhalados

Aunque existen tratamientos convencionales para paliar y mitigar estos síntomas, no son definitivos y el enfermo suele acudir cada vez más a las opciones que recomienda la medicina natural, más inocuas y que con frecuencia proporcionan un sólido alivio al paciente.

Según un estudio de la Unión Europea el 50% de sus ciudadanos habrán pasado por algún proceso de tipo alérgico a lo largo de sus vidas antes de 2025 En la primavera tienen lugar un conjunto de patologías de la esfera ORL que se fundamentan en los cambios medioambientales que comporta: floración y liberación de pólenes, e incremento de las temperaturas fundamentalmente.

Además, la polución atmosférica, la contaminación ambiental, los radicales libres, tabaco y otras substancias fumables, alcohol, la alimentación desvitalizada, la proliferación de tóxicos por doquier (metales pesados en especial), Prescriptores endocrinos, preparan el “terreno” a la patología alérgica y en especial de las alteraciones de las vías respiratorias.

El objetivo es prevenir y tratar aprendiendo a manejar estas patologías a través de una Terapia Fito-Ortomolecular, tratando de aportar novedades nutricionales para realizar intervenciones terapéuticas efectivas.

La disfonía (ronquera) es uno de los muchos efectos secundarios que pueden ocasionar los corticosteroides (esteroides) contenidos en los inhaladores destinados a controlar los síntomas del asma. Aparentemente, a los pacientes asmáticos no se les informa que existen otras alternativas para tratar esa repentina falta de aliento, que en ocasiones puede ir acompañada de tos y sibilancias.

El asma afecta a los bronquios, y está caracterizada por una inflamación crónica de las vías respiratorias.

Nuestro tratamiento alternativo para el asma o para la disfonía, se compone de los siguientes suplementos, que deberán ser administrados en las dosis y en el modo que se especifica:

1) Vitamina C – Los niveles séricos de la vitamina tienden a ser menores en asmáticos. El uso de suplementos de vitamina C ,supone beneficios en la mejora de los síntomas, la función pulmonar, los niveles de IgE. Por otra parte, teniendo en cuenta la bien establecida actividad de la vitamina C como inmunoestimulante, para la prevención de las infecciones respiratorias o del tracto gastrointestinal, que frecuentemente aparecen después de la realización del ejercicio intenso, se plantearon estudios para comprobar el efecto de la vitamina en pacientes asmáticos que sufrían broncoconstricción inducida por el ejercicio, y se comprobó que, efectivamente la administración de 0,5 a 2 g de vitamina C previa al ejercicio mejoraba el FEV1 postejercicio, lo que demuestra el papel beneficioso de esta vitamina en pacientes que sufren asma inducido por el ejercicio.

2) Magnesio – El magnesio está indicado para aliviar el asma y la ronquera, esto no es una novedad. Ya en el año 1943, el doctor A. Neveu y otros investigadores franceses, habían reportado muy buenos resultados al estar administrando cloruro de magnesio a sus pacientes con asma y ronquera, y lo mismo ocurría con otras enfermedades como la faringitis, la influenza, la bronquitis, la bronconeumonía y el enfisema pulmonar. Los detractores de todo lo que no es patentable, el magnesio no produce dividendos, era de esperarse que los partidarios de la «medicina oficial» de aquel entonces, ahora denominada medicina alopática, se opusiesen rotundamente a lo que Neveu y sus colegas proclamaban como alternativa.

3) Vitamina D – últimos estudios, demuestran la existencia de una asociación significativa entre los niveles bajos de vitamina D y un mayor uso de los
corticosteroides inhalados y orales. Explican que «esto puede deberse a que los niveles bajos de vitamina D contribuyen a empeorar la sintomatología asmática del paciente. Otra posibilidad es que la vitamina D afecte a las vías de glucocorticoides.

Esta vitamina puede reducir hasta la mitad de las crisis asmáticas y disminuir la necesidad de hacer uso de los inhaladores orales. Pero como no todos los días puedes exponerte a los rayos del sol, puedes obtener la vitamina D a través de los suplementos alimenticios.

4) Ácidos Grasos Omega 3 – Estos ácidos grasos tienen un alto poder antiinflamatorio, existen evidencias irrefutables de que todos los procesos inflamatorios, eventualmente remiten cuando se les trata con antioxidantes, esos agentes que ocupan los primeros lugares de la lista de los mejores aliados en la lucha contra los radicales libres, principales culpables de todo proceso inflamatorio.

De acuerdo con otros dos grandes referentes de la medicina ortomolecular, Holford y Lawson, los omega 3 se comportan como antioxidantes, «en el cuerpo se convierten en sustancias antiinflamatorias. En pruebas realizadas se ha demostrado que reducen la inflamación producida por el eczema, el asma o la artritis.

5) Coenzima Q 10 – Gran efecto antioxidante, protegiéndonos frente al daño tisular que causan los radicales libres.

6) Cúrcuma – se considera un remedio natural potencial para el asma gracias a las propiedades antiinflamatorias y antioxidantes de la curcumina, el ingrediente activo de la cúrcuma. Una investigación publicada en Journal of Clinical and Diagnostic Research demostró que, en adultos con asma, la administración de 500 miligramos de curcumina al día durante un mes mejora los síntomas de asma.

Una microbiota intestinal en equilibrio está estrechamente relacionado con el asma. La mayor parte de nuestro sistema inmunitario se encuentra en nuestros intestinos y trabaja en colaboración con las bacterias digestivas. Por eso es muy importante hacer todo lo posible para reforzar las poblaciones de bacterias beneficiosas.

La alteración de la comunidad microbiana pulmonar influye en la composición de la microbiota intestinal.

Algunas formas de enfermedades crónicas pulmonares podrían se debidas al crecimiento excesivo de bacterias en el intestino.

Y TUS PULMONES “TAN LIMPITOS”

Algo que todos los asmáticos han padecido en algún momento, es la congestión respiratoria por exceso de mucosidad. Una de las dianas de control es facilitar la eliminación de la mucosidad.

TOMILLO, GORDOLOBO E HINOJO

Estas tres plantas medicinales tienen la propiedad de limpiar las vías respiratorias, abrir los alveolos pulmonares para que puedas respirar mejor y también consiguen moderar los ataques de tos asmática, contribuyendo a un mayor bienestar respiratorio.

Si buscas remedios naturales para combatir el asma, ten presente estas tres plantas que puedes encontrar junto con otras, en un único y extraordinario producto de AIRBIOTIC.

PULM-6 – Un complemento alimenticio totalmente natural, haciendo que el moco sea menos denso y por tanto más fácil de eliminar, favoreciendo su flujo y reduciendo las obstrucciones de la luz bronquial. extraordinario para una perfecta detoxificación pulmonar.

Afortunadamente hoy en día gracias al progreso de la medicina y de los nuevos tratamientos, el día a día de las personas afectadas por asma ha mejorado mucho. Y lo curioso es que esta mejora se puede incrementar gracias a los remedios naturales para combatir el asma

EL MAR O LA MONTAÑA GRANDES BENEFICIOS PARA EL ASMA

El aire a gran altura o en las regiones costeras, es bueno para los pulmones porque es particularmente puro. Ya sea en la montaña o en el clima templado del mar, ambos son beneficiosos y brindan alivio a los afectados por asma.

Además, al estar al aire libre y expuestos a la luz del sol, se sintetiza en la piel la vitamina D, un nutriente cuya deficiencia aumenta el riesgo de sufrir un ataque de asma.

EL ASMA Y EL DEPORTE

La práctica del deporte y el asma no son incompatibles, sino más bien todo lo contrario: practicar deporte mejora la resistencia respiratoria y la tolerancia a la actividad física, siendo así un aspecto importante para llevar un estilo de vida saludable. El entrenamiento reduce la necesidad de medicación, el absentismo escolar y laboral y la sensación disneica por el fortalecimiento de la musculatura torácica. En los casos en que haya un asma inducido por el ejercicio, el uso de un tratamiento de control de síntomas adecuado puede normalizar la práctica del deporte en estos casos.

La alta prevalencia del asma entre deportistas de élite

La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) hizo público que entre los deportistas de élite la incidencia del asma alcanza el 10%, mientras que ronda el 7% para el resto de la población. En deportes de resistencia, como el ciclismo, el atletismo o los deportes de invierno el asma afectaría al 20% de los deportistas.

El llamado “asma inducido por el deporte”, es el aumento de la ventilación por minuto y la respiración bucal que se origina durante el ejercicio. Favorece que los contaminantes de diversa índole que se hallan en el aire respirado alcancen zonas más distales del árbol respiratorio.

La hiperventilación que se produce durante el entrenamiento y la competición puede ser desencadenante del asma inducido por el ejercicio. Al respirar a alta frecuencia, perdemos humedad y temperatura de las vías aéreas, irritándolas y haciéndolas más sensibles a elementos externos irritantes.

Hay una fina línea entre cuándo se está tratando el asma y cuándo el tratamiento supone una ventaja competitiva y puede considerarse dopaje.

Pero ni siquiera las autoridades antidopaje parecen tenerlo muy claro. El salbutamol es la sustancia que más cambios ha sufrido en el código antidopaje en los últimos 40 años: estuvo totalmente prohibida, en 2010 se matizó la prohibición, y hoy el deportista asmático puede utilizar corticoides y broncodilatadores, en terapia inhalada, hasta cierto límite. Todo lo que haga de más, es sumar algo y ya hablamos de una tendencia al dopaje”.

Recomendaciones finales

Es limitado el conocimiento sobre la enfermedad, aún queda mucho camino por recorrer y utilizar los conocimientos adquiridos hasta la fecha sobre alimentación, terapias alternativas, el sentido común y la evidencia científica, iremos aproximándonos al objetivo.

Una dieta libre de alimentos proinflamatorios que pueden resultar alérgenos para personas sensibles a los mismos puede hacer la diferencia entre un estado estable y un ataque de asma. Evitar todos los alimentos que contienen gluten, lácteos y el azúcar.

Por descontado el consumo del tabaco y de bebidas alcohólicas de cualquier género.

Los grandes protectores de los bronquios son romero, salvia, tomillo, jengibre, hinojo y cúrcuma, entre otras.

Recurrir a la medicina complementaria, en la que se aplica hidroterapia, acupuntura, homeopatía, moxobustión, auriculoterapia, fitoterapia, medicina ortomolecular y la reflexología como medios para lograr una mejora en la salud pulmonar.

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