Alerta por calor para el verano 2024
Se nos viene encima un verano muy caluroso
El verano ha empezado el jueves 20 de junio a las 22:51 horas. Además, la institución científica señala que la estación durará 93 días y 16 horas, hasta el 22 de septiembre, cuando comience el otoño.
La previsión estacional nos indica que las anomalías de temperaturas podrían estar hasta 2ºC por encima de lo normal durante el verano, podría traernos a su vez un mayor número de olas de calor durante este verano. Teniendo en cuenta que ya en 2023 fueron frecuentes los episodios de altas temperaturas, registrándose cuatro olas de calor en la Península Ibérica y Baleares y tres en Canarias, este verano podría repetir el mismo patrón.
Madrid ha activado desde el 1 de junio su Plan de Vigilancia y Control de los Efectos de las Olas de Calor en la Salud, para alertar a la ciudadanía ante la exposición a temperaturas muy altas. Está dirigido a la población más vulnerable a los efectos térmicos extremos, como la infancia, mayores y quienes estén afectados por problemas cardiovasculares y respiratorios u otras enfermedades crónicas.
«Nuestra única forma de refrescarnos es sudar».
La transpiración es la respuesta fisiológica del cuerpo al calor excesivo.
Transpiración: Es el sistema de refrigeración más importante del que dispone nuestro cuerpo. Al detectar un aumento de la temperatura, el hipotálamo desencadena la producción de sudor. Éste es producido por las glándulas sudoríparas, ubicadas en las capas más profundas de la piel, la dermis y la epidermis. El sudor, que se compone de agua, sales minerales y toxinas, es expulsado a través de los poros de nuestra piel. Cuando el sudor se evapora de la superficie de nuestra piel, libera el exceso de calor y mantiene nuestra temperatura constante.
Vasodilatación: Los capilares son los vasos sanguíneos de menor diámetro y los que más cerca se encuentran de la superficie de la piel. Al dilatarse el capilar, una mayor cantidad de sangre queda expuesta al aire, lo que permite que ésta se enfríe y que nuestra temperatura corporal se mantenga.
Sin embargo, que nuestro cuerpo tenga la temperatura correcta, no quiere decir que nuestra sensación de calor disminuya, y si no actuamos correctamente corremos el riesgo de deshidratarnos, por lo que nunca está de más aplicar los consejos de:

- Coloca tus muñecas debajo de un chorro de agua fría. De esta manera la sangre de los capilares de esa zona se enfriará más rápidamente y la sensación de calor se atenuará.
- Bebe agua y líquidos con frecuencia, aunque no sienta sed y con independencia de la actividad física que realice.
- Evita las bebidas con cafeína, alcohol o muy azucaradas, ya que pueden favorecer la deshidratación.
- Haz comidas ligeras que ayuden a reponer las sales perdidas por el sudor (ensaladas, frutas, verduras, zumos, etc.)
- Usa ropa ligera, holgada y que deje transpirar.
Es recomendable utilizar gafas de sol homologadas que filtren, al menos, el 90% de la radiación ultravioleta(UV). Tras escoger gafas de sol con un buen índice de protección, podemos reforzar las defensas de los ojos apostando por suplementos nutricionales específicos, como la LUTEINA, la sobreexposición a los rayos ultravioletas puede afectar a la vista de forma irreversible. Por tanto, la protección de los ojos no es un tema que deba tomarse a la ligera a cualquier edad.
Ojo al coche. Intenta conseguir una buena temperatura interior, pues el calor excesivo provoca somnolencia (y los consiguientes accidentes). Cuidado con niños, mayores o enfermos, y también con las mascotas.
Mejor a la sombra. Procura permanecer en lugares frescos, a la sombra o climatizados, evita exponerte a los rigores caniculares cuando no sea necesario. Recuerda que cuando hace mucho calor hay que reducir la actividad física y evitar realizar deportes al aire libre en las horas centrales del día.
Aunque parezca contradictorio, tomar bebidas calientes cuando hace mucho calor ayuda a regular la temperatura corporal de forma más eficiente que las bebidas frías. No es casual que en muchos países asiáticos donde hace mucho más calor que aquí, todo el mundo prefiera tomar bebidas calientes (para disgusto de los visitantes occidentales).
Enfermedades, se pueden agravar con el calor (como las enfermedades cardiacas, renales, diabetes, hipertensión, obesidad, cáncer, patologías que dificultan la movilidad, demencia y otras enfermedades mentales).
Si sudamos mucho, puede deberse a una falta de Magnesio
El cuerpo necesita estar hidratado. Si el cuerpo no está bien hidratado, no podrá regular la temperatura correctamente y transpirará más para intentar equilibrarla.
Entre las sales que se pierden al sudar está el magnesio que tiene un papel sobre la función muscular, interviene el metabolismo energético y ayuda a reducir el cansancio y la fatiga.
Magnesio – mineral fundamental para el equilibrio de electrolitos. Repercute en la salud renal y en la hidratación, permite el uso de sodio y potasio por parte de las células. Siendo especialmente importante ante pérdidas mediante la sudoración excesiva, en entrenamiento de intensidad y en zonas de calor elevado.

Este mineral favorece la calidad del sueño gracias a su capacidad para relajar los músculos y regular los neurotransmisores que envían señales positivas al sistema nervioso central, además de estimular la producción de melatonina.
COMPLEJO DE VITAMINAS B
Las vitaminas del complejo B, como la vitamina B6, y la riboflavina B2. Ayudan a reducir la actividad de las glándulas sudoríparas y por lo tanto reducir la sudoración. Estas vitaminas participan en procesos metabólicos que pueden influir en la producción de sudor y en la descomposición de los compuestos odoríferos.
RIESGO EN EL FUTURO, DEFICIENCIA DE NUTRIENTES, ¿SEREMOS CAPACES DE PROTEGERNOS DE LAS ENFERMEDADES CRÓNICAS CON UNA BUENA ALIMENTACIÓN?
Los complementos alimenticios NO tienen que utilizarse como sustituto de una dieta equilibrada. pero no estaríamos hablando de complementos alimenticios, si el estilo de vida no fuera cada vez más frenético, la facilidad para acceder a alimentos procesados y ultra procesados. La sobreexplotación de la tierra y el uso de químicos en la agricultura … afectan la calidad nutricional de los alimentos, con el consiguiente desequilibrio en la alimentación y a carencias nutricionales, tanto en alimentos de origen vegetal, como animal como en cultivo de cereales.
Una razón de las más importantes es la sustitución de las variedades tradicionales de especies vegetales por otras optimizadas mediante la mejora genética para ser muy productivas. El objetivo durante décadas ha sido obtener muchos kilos por hectárea, El problema es que los kilos por hectárea no han ido acompañados de unidades de vitaminas y minerales por hectárea, nuevas variedades, de maduración acelerada y tamaños XXL, lo único que hacen es que no permiten a la planta, desde el punto de vista bioquímico, hacer bien su trabajo.

Así como nosotros necesitamos una flora bacteriana variada para estar sanos, la tierra en la que se cultiva todo lo que comemos, también requiere su propia legión de microorganismos.
Las pruebas de múltiples estudios científicos demuestran que muchas frutas, verduras y cereales cultivados hoy en día contienen menos proteínas, calcio, fósforo, hierro, riboflavina y vitamina C. Frutas y verduras crudas mostraron una disminución de las proteínas, el calcio y el fósforo, que son esenciales para la construcción y el mantenimiento de huesos y dientes fuertes y para el correcto funcionamiento de los nervios que los cultivados hace décadas.
Y si este descenso de nutrientes continúa, algunas personas pueden correr un riesgo elevado de desarrollar deficiencias de ciertos nutrientes o ser menos capaces de protegerse de las enfermedades crónicas mediante una buena nutrición.
Los complementos alimenticios pueden ser una alternativa para llenar esas brechas nutricionales y proporcionar nutrientes esenciales.
Complementarse con ciertas vitaminas puede ayudarte a pasar la época del calor con un poco más de salud.
Durante el verano no te olvides de tomar alimentos ricos en antioxidantes, ya seas hombre o mujer, y si sabes que tu alimentación cojea en este aspecto, un complemento alimenticio que los contenga será tu mejor baza para minimizar los efectos dañinos de estar expuesto al sol, como la astaxantina, la luteína y la zeaxantina.
¡No te olvides! 
Durante el verano es esencial consumir un aporte adecuado de antioxidantes, como la vitamina C, para neutralizar los radicales libres que se producen debido a la exposición al sol.
Ayuda al cuerpo a responder fisiológicamente al estrés por calor. Reduce la probabilidad de desarrollar enfermedades como los sarpullidos y el agotamiento por calor. Un suplemento diario de vitamina C también acorta el tiempo que necesita tu cuerpo para adaptarse a un nuevo ambiente más cálido.
Estimula la producción de colágeno y el crecimiento de tejido nuevo. También ayuda a que el tejido se repare. Ayuda a proteger tu piel del daño solar, incluido el fotoenvejecimiento. Ayuda a reducir los efectos nocivos de los rayos ultravioleta del sol en la piel, y cuando se combina la vitamina C con otra, la vitamina E, ambas pueden ayudar a prevenir las quemaduras solares.
Hablamos del Zinc; este mineral impide que se desarrollen bacterias que causan el mal olor. El zinc desempeña un papel importante en la regulación de las glándulas sudoríparas y puede ayudar a controlar la producción de sudor y el desarrollo bacteriano.
El zinc y la vitamina C estimulan nuestro sistema inmunológico. Las radiaciones solares UVA y UVB son inmunosupresores cutáneos. Al disminuir el sistema de defensas de nuestra piel hay numerosos casos de personas, que padecen herpes durante el verano. Razón para que no dejes de probar la fórmula de AIRBIOTIC, Vit C no ácida, con Zinc y Betaglucanos muy efectiva para estos molestos herpes.
Lo mejor es ingerirla con el desayuno o el almuerzo. Produce un efecto vigorizante en las células, una verdadera explosión de energía que es mejor evitar a última hora de la tarde.
Las necesidades orgánicas son diferentes según la época del año en la que estemos
En verano os recomiendo todos aquellos que ayuden a mejorar la hidratación, como los suplementos hidrosolubles, que nos obligaran a beber más contenido de líquidos. Como ingredientes recomiendo el ácido hialurónico y suplementos ricos en electrolitos.
MULTIBIOTIC – Combinación de vitaminas, minerales, oligoelementos y antioxidantes como R-Alpha lipoico y Q10, para mantener la vitalidad física y mental, sobre todo de las personas mayores de cincuenta años.
Suplementos como Omega 3, 6 y 9 – Estos nutrientes mejorarán la salud de tu piel al reducir el daño solar e incrementar el nivel de hidratación, no solo aseguran protección a la piel, también resultan beneficiosos como protección ocular, de la radiación ultravioleta.
Castaño de Indias AB Complex – El calor dilata los vasos sanguíneos, lo cual favorece la congestión venosa causante de sensaciones de pesadez en las piernas. Piernas pesadas, tobillos hinchados, hormigueo… son signos característicos de una mala circulación sanguínea en el organismo. Estos síntomas son especialmente frecuentes en verano. Anímate y pruébalo, notaras la diferencia.
ARÁNDANO + D-MANOSA Y GAYUBA, TEN CONTROLADA LA CISTITIS
Las investigaciones indican que durante los meses de verano se producen tasas más elevadas de cistitis, lo que se atribuye al mayor nivel de humedad en el área urogenital debido al sudor provocado por las altas temperaturas . Esto altera el equilibrio saludable de las bacterias vaginales y allana el camino para que las bacterias patógenas pasen del perineo a la uretra y la vejiga. Esto podría verse agravado por un probable aumento de la actividad sexual durante el verano.
Enzimas digestivas y un extra de probióticos, van a ayudar a mejorar la hidratación de la piel.

Los probióticos mantendrán tu sistema digestivo en óptimo funcionamiento para evitar la acidez de esas comidas no tan saludables que consumimos en verano. También, los probióticos previenen el estreñimiento y regulan el tránsito intestinal e incrementando la absorción de otros micronutrientes como vitaminas y minerales.
DIGENZYME – Enzimas digestivas, de origen vegetal, capaces de digerir proteínas, grasas e hidratos de carbono, de nuestras comidas, hacen ralentizar la digestión, lo que reduce la cantidad de energía y, por lo tanto, de calor generada por ese proceso.
Las frutas y vegetales no deben faltar en la dieta. Por otro lado, debemos huir de los alimentos grasos, como la comida rápida o el chocolate, la mantequilla, los embutidos, el queso…ya que nos harán tener una digestión más pesada y acabaremos sudando más.
PARA RECORDAR
Además de recomendarte utilizar mucha protección solar y estar muy hidratado, en este artículo te hemos mostrado algunos de los mejores suplementos para el verano. Estas vitaminas y suplementos te ayudarán a estar en forma y saludable, a controlar la sudoración y mantener la temperatura corporal para esos días insoportables de calor.
¡Recuerda! El cambio climático intensifica las olas de calor. Es fundamental estar informado, tomar medidas de precaución y ayudar a los más vulnerables.
¡Sigue nuestros consejos y cuídate este verano! 





