cuida figura con aminoácidos

Empieza a cuidar tu figura con aminoácidos como la Leucina

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En la línea de lo que comentábamos la semana pasada, el buen tiempo invita a lucirnos un poco más que de costumbre. Una idea para tí, para que te sientas a gusto contigo misma es empezar a cuidar tu figura antes de que llegue la operación bikini.

Una dieta saludable y los hábitos de mantenimiento físico pertinentes, resultan imprescindibles en esta ecuación pero todos sabemos que cada uno es un mundo y no todos los consejos valen para todo el mundo. Puedes tirarte horas y horas en el gimnasio y no obtener lo que esperabas al igual que no comer o comer mal obtiene el mismo resultado.

Por lo tanto, se agradece una ayuda en forma de BCAAS, que te ayudarán a acelerar el proceso de recuperación natural de tu metabolismo en la fase de descanso de la síntesis proteica, así como aumentar la masa muscular y eliminar poco a poco la grasa corporal.

Aminoácidos Ramificados

Están recomendados para deportistas que quieren aumentar masa muscular y están justificados para evitar la fatiga por sobreesfuerzo, pero como todos somos tan empeñados en nuestra labor, también van a ayudarte a la hora de perder algún kilo de más sin ningún esfuerzo.

Con estos complementos alimenticios se mejora el tono y volumen de la masa muscular y se elimina más grasa corporal de lo que consigue el proceso natural del organismo, por lo que mejoran tu bienestar. Son perfectos para el proceso de mantenimiento de tu cuerpo y notarás resultados antes de lo que piensas.

Se componen de tres aminoácidos principales que resultan muy importantes para el organismo:

  • L- Leucina: Es un aminoácido de cadena ramificada y está dentro del grupo de los aminoácidos esenciales; no puede ser producido por el cuerpo, por lo tanto, tiene que ser obtenido a través de los alimentos o suplementos dietéticos. Es eficaz para mantener los niveles de azúcar en la sangre y también aumenta la producción de hormona del crecimiento. Se combina con la L-Isoleucina y L-Valina para proteger y proveer de combustible a los músculos ayudando en el aumento de los niveles de resistencia y energía. Se trata de uno de los nueve aminoácidos esenciales –aquellos que el organismo es incapaz de fabricar por sí mismo, por lo que debemos suministrárselos a través de la alimentación–. Así mismo, se ha demostrado que la dieta está estrechamente relacionada con el envejecimiento cerebral, fisiológico y físico, así como con la manera en la que dicho proceso se lleva a cabo.
  • L-Isoleucina: Es un aminoácido que por sus cualidades es muy parecido en su composición a la L-Leucina y sus funciones dentro del cuerpo son similares a las de la L-Leucina.
  • L -Valina: Forma parte integral del tejido muscular. Se usa para conseguir energía por los músculos cuando no están en reposo, facilita un balance de nitrógeno positivo e interviene en el metabolismo muscular y en la reparación de los tejidos.

Leucina, el aminoácido que previene el deterioro muscular

Hemos hablado brevemente de los aminoácidos pero para hacernos una idea más concreta del papel que juega en este caso, la leucina, en su papel como protector muscular ayudando a regenerar los tejidos musculares y a proporcionar energía.

En este sentido, algunos nutrientes ejercen una labor diferenciadora y sumamente importante, como la L-leucina. , que interviene en la creación de las proteínas, las cuales son especialmente importantes para el crecimiento, el mantenimiento y la regeneración de los tejidos musculares.

La leucina es esencial para prevenir el deterioro y el envejecimiento del organismo, por cuanto ayuda a la construcción y mantenimiento de los tejidos musculares. Según nos hacemos mayores se va produciendo una pérdida progresiva de dicho tejido y de la masa muscular lo cual conlleva la aparición de limitaciones físicas e incrementa el riesgo de fracturas. Del mismo modo, la leucina juega un papel determinante en la metabolización de la insulina, previniendo la aparición de otras patologías relacionadas.

Trabaja conjuntamente con la valina y la isoleucina, dos aminoácidos esenciales con los que conforma los llamados aminoácidos ramificados –BCAA–, cuya combinación compone gran parte de los músculos. Además de promover la síntesis de las proteínas, proporcionan energía a todos los órganos y músculos, ayudando en su conservación y mantenimiento.

Por tanto, en el equilibrio está la justa medida. Una combinación de aminoácidos y antocianinas por su conocido efecto antioxidante pueden ayudarte a eliminar la grasa corporal y convertirla en energía. Estos antioxidantes naturales son clave en el metabolismo celular, reduciendo la formación de radicales libres y, por consiguiente, se evitaría la oxidación de las grasas y su posterior acumulación en el organismo.

Fuentes de leucina

El mantenimiento de una dieta variada y en la que estén muy presentes los alimentos proteicos es esencial para mantener niveles óptimos de este aminoácido. No obstante, determinados perfiles pueden sufrir déficit; por ejemplo personas mayores, quienes mantienen una dieta vegetariana o personas que realicen en su vida diaria actividades que conlleven esfuerzos físicos (incluidos también los deportistas). En este caso, los síntomas se manifiestan en forma de debilidad y pérdidas musculares, alteraciones en los niveles de glucosa, depresiones y debilitamiento energético.

La manera más natural es hacerlo a través de la alimentación; dispones de un amplio número de alimentos con una gran biodisponibilidad.

  • Carne. En especial las rojas son proveedoras de este aminoácido; sin embargo, hay que tener en cuenta que el consumo excesivo es perjudicial para la salud; así lo han advertido diversos organismos como la Organización Mundial de la Salud. No obstante, en la de cerdo o la de pollo también encontramos buenos aliados.
  • Lácteos. El queso, sobre todo el parmesano, los yogures y la leche proveen buenas dosis de leucina.
  • Huevos. Son una excelente fuente nutritiva, ya que atesoran grandes cantidades de vitaminas y proteínas de alto valor biológico, en tanto que contienen todos los aminoácidos esenciales y además en proporción adecuada.
  • Pescado. Salmón, atún, mero y caballa son los representantes que mayor cantidad de leucina proporcionan.
  • Legumbres. Las lentejas, la soja, los garbanzos y las judías son ejemplos de los miembros de ese grupo que más contribuyen.
  • Cereales. En esta familia encontramos algunos que destacan por su aporte como el arroz, el trigo, la cebada o la avena.
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