“PENSACIONES”, Conexión entre lo que pensamos y sentimos
La persona inconscientemente transforma un conflicto psicológico en un síntoma físico, la mente (psique) enferma al cuerpo (soma).
El «analfabetismo emocional» es uno de los grandes problemas de la sociedad y está detrás de muchos casos de ansiedad, estrés, fobias, violencia o incluso del consumo de drogas. La clave está en que los niños aprendan desde pequeños a reconocer las emociones y saber cómo gestionarlas, tienen que asumir un “no”, y enseñarles a tolerar la frustración.
La inmediatez, querer todo aquí y ahora, son la gran raíz del problema. La inmediatez afecta a nuestra salud, tanto a nivel físico como mental. Estamos estresando nuestro cuerpo y mente a un ritmo frenético y somos poco tolerantes a la frustración e incertidumbre.
En los últimos años se ha disparado el consumo de ansiolíticos o antidepresivos y los casos de ansiedad o el estrés, ¿esta generación gestiona peor las emociones que sus padres o abuelos?
Tenemos un ritmo de vida cada vez más acelerado, una sociedad orientada hacia el bienestar material. Creo que ha llegado el momento de pasar a lo inmaterial, al bienestar emocional que es lo que realmente puede dar un sentido a la existencia de las personas y a proyectos sociales en común.
El estrés le vuelve a uno más egoico
Cuando uno está estresado, toda su atención va hacia uno mismo. Estar tan enfocado en su propia persona afecta a las relaciones personales y profesionales, tiene un efecto negativo en la capacidad de escucha y comunicación.
EL STRESS
Está de moda hablar de «estrés bueno» y «estrés malo», y entender la diferencia entre ellos puede ser clave para manejarlo de manera efectiva.
El stress, normalmente lo asociamos a algo negativo, pero lo cierto es que un cierto grado de estrés es necesario para nuestra supervivencia. Ante una situación demandante, o algo que requiere una respuesta rápida (un examen, o correr para atrapar el autobús), los procesos fisiológicos que desencadena el estrés nos permiten darle una respuesta adecuada, otra cosa es la forma de cómo lo gestionamos.
Pero como todo ciclo debe tener un inicio y un final, cuando el ciclo no termina es cuando podemos hablar de estrés crónico y aparecen los problemas.
Qué es el estrés bueno o “eustrés”
También llamado estrés positivo, es aquel que nos impulsa a tomar acción y enfrentar un desafío, puede ayudarnos a concentrarnos y a trabajar duro para que todo salga bien. Este tipo de estrés motiva a las personas a trabajar, y nos anima a perseguir nuestros objetivos. Puede ayudarnos a sentirnos más confiados y capaces, de ahí que se le considere como algo positivo.
Qué es el estrés malo o “distrés”
También llamado estrés negativo, es aquel que nos abruma y nos hace sentir ansiosos, agotados y desesperados. Este tipo de estrés puede ser el resultado de una sobrecarga de trabajo, problemas personales, falta de sueño y otras situaciones estresantes que nos desgastan física y emocionalmente. Afectando a nuestra salud, nuestra capacidad para tomar decisiones y nuestra calidad de vida en general.
Que una persona experimente uno u otro, depende de dos factores: del estresor o situación “estresante” que se plantee, pero también de la percepción que tenga de sí misma y de su capacidad para darle respuesta. Si a nuestro estresor, podemos evaluarlo de manera realista y pensamos que podemos abordarlo y gestionarlo. O si estamos desbordados o no confiamos demasiado en nuestras capacidades.
El estrés sostenido durante períodos prolongados de tiempo desencadena una serie de respuestas fisiológicas que pueden afectar negativamente la salud física y mental.
La pandemia provocada por la Covid-19 es un ejemplo perfecto de este tipo de estrés negativo. Casi una cuarta parte de los adultos informan que sienten altos niveles de estrés después de la pandemia. Los adultos más jóvenes son golpeados peor, casi la mitad de la Gen Z y más de un tercio de los millennials informan sentirse ansiosos o estresados todo o casi todo el tiempo.
Bastante similar es el que han causado otros desastres naturales, como los terremotos o las guerras.
A nivel físico, el estrés crónico puede debilitar el sistema inmunológico, aumentar la inflamación y aumentar el riesgo de enfermedad cardiovascular. Aumenta la frecuencia cardíaca y la presión arterial. Además de, problemas digestivos, problemas de sueño, problemas de la piel, problemas psicológicos, cambios en los patrones de alimentación…
La conexión entre mente y cuerpo es clave para entender cómo la tensión emocional y el estrés pueden enfermar nuestro organismo.
DEBEMOS MANEJAR NUESTRO STRESS
Hay varias señales que indican que usted puede estar en peligro de sufrir una sobrecarga de estrés y es hora de abordarlas:
- Si el estrés se siente incesante y constante.
- Si siente que no puede controlar el estrés y no puede relajarse o siente que está en piloto automático.
- Si tiene problemas para regular las emociones.
- Si comienza a esconderse de la vida o las personas.
- Tiene síntomas físicos como dolor de cabeza, dolor de pecho, malestar estomacal, problemas para dormir o se enferma con más frecuencia.
«Qué hace y qué no hace»
Cada uno tendrá elementos que le ayuden y serán distintos en cada persona. Cada uno debe saber qué es lo que le va a proporcionar su bienestar, pero el bienestar en sí es prácticamente lo mismo en todas las personas, hay ciertas pautas generales que son primordiales como:
- Aprender a priorizar tus responsabilidades, ya que el día tiene 24h.
- Tomarte el tiempo necesario para descansar y cuidarte, dormir no es negociable para nuestro cuerpo.
- Tratar de hacer al menos 30 minutos de actividad física moderada todos los días.
- Gestionar la situación actual ,tomar conciencia de qué ritmo de vida estás llevando, para tu bienestar y equilibrio., conocer herramientas para mejorar la gestión del estrés en el futuro.
Ansiedad y stress
Se suelen confundir ambos términos, o se utilizan como sinónimos, básicamente porque las respuestas físicas, emocionales y conductuales suelen ser parecidas, sin embargo, el estrés se refiere a un proceso de adaptación al medio, hechos o situaciones específicas, mientras que la ansiedad es una reacción emocional de alerta general, porque pensamos que estamos en peligro, o que algo nos amenaza, con pensamientos catastróficos y sensaciones angustiosas.

Los suplementos pueden ayudarnos contra este mal del siglo XXI.
Suplementos nutricionales te pueden servir como apoyo en el stress, la ansiedad, en mejorar el estado de ánimo o la concentración.
Vitamina B
Las vitaminas B contribuyen a la función neurológica y psicológica normal, pero la investigación ha encontrado que el estrés crónico puede agotar tu cuerpo de ciertas vitaminas B. Los estudios muestran que la suplementación con complejo de vitamina B puede conducir a una reducción en la tasa de atrofia cerebral y puede beneficiar al estado de ánimo. Las vitaminas B también son esenciales para la producción de energía, por lo que, si descubres que el estrés está afectando a tu energía, vale la pena asegurarse de obtener la suficiente. Hay que considerar un suplemento todo en uno (complejo) para asegurarse de obtener la cantidad correcta de las ocho vitaminas B.
Duerme mejor por las noches, y siéntete relajado durante el día
La L-teanina es una excelente opción para las personas que buscan mejorar su «relajación despierta», sin preocuparse por dormirse y fatigarse durante el día.
La L-teanina es un aminoácido que puede ayudar a relajar la mente y el cuerpo, pero no tiene ningún efecto sedante. Los estudios han demostrado que los síntomas del estrés se pueden reducir, mientras que puede mejorar la función cognitiva. Ayuda a disminuir la frecuencia cardíaca. A su vez, esto puede ayudar a reducir la presión arterial.
También revelan que su efecto empieza en torno a 30-40 minutos después de su ingesta, produciendo la activación de dos mecanismos diferentes que inducen a la relajación:
En primer lugar, se activan aminoácidos estimulantes de las ondas cerebrales alfa. Con ello se consigue un estado de atención mental semejante al de la relajación.
En segundo lugar, la teanina está implicada en la formación del GABA (ácido gamma-aminobutírico), un neurotransmisor inhibidor. A su vez, el GABA afecta a los niveles de otros dos neurotransmisores, como son la dopamina y la serotonina, causando un efecto relajante profundo.
Entre sus bondades están:
- Garantizar una relajación serena y agradable. Entre 30 a 40 m. después de su ingesta, reduciendo la ansiedad, disminuyendo el estrés.
- Ayudar a la relajación en caso de insomnio. Ayuda a las personas a relajarse antes de acostarse, dormir más fácilmente y más profundamente.
- Contrarrestar los efectos de la cafeína en el sistema nervioso cuando se consume una alta cantidad de esta.
- Prevenir contracturas musculares provocadas por estrés.
- Disminuye la sensación de dolor. El estrés y la ansiedad, producen una contracción de la musculatura, lo que puede generar dolor y tensión en cualquier zona del cuerpo. La L-Teanina puede ser una gran ayuda en casos de dolor con tensión muscular, debido a sus efectos tranquilizantes y relajantes.
- Síndrome premenstrual – En este caso, no únicamente es útil para disminuir las molestias físicas asociadas, sino que también alivia las manifestaciones emocionales.
- Aprendizaje/concentración. Para estudiar y pensar con claridad mejorando el rendimiento y la productividad en la preparación de tus oposiciones, exámenes.
DEJAR DE FUMAR; MUCHO MAS FÁCIL CON L-TEANINA
La L-teanina puede ser un gran apoyo para controlar ese estado de nerviosismo y ansiedad generado al dejar de fumar, ayudándote a estar más relajado y de mejor humor, sin que tengamos tanta necesidad de calmar esa ansiedad comiendo más.
En virtud de los estudios clínicos que tenemos hasta el momento, es correcto indicar que la teanina es más eficaz en una dosis en torno a 250 mg.
L-teanina se absorbe por el intestino delgado en un proceso de transporte activo que se combina con el sodio. superando la barrera hemato-encefálica.
El sabor de la teanina es dulce, por lo que puedes abrir las cápsulas y disolver en agua su contenido, en el caso que tengas dificultades para tragar capsulas.
¿Se te ocurre alguna forma mejor de relajarte naturalmente que con la teanina?

FISH-OIL-TG 1.300 mg de AIRBIOTIC con certificación IFOS 5 estrellas, máxima pureza, calidad, seguridad y estabilidad.
Los estudios han demostrado que la ingesta regular de omega-3 ayuda a mejorar la concentración y memoria, además de reducir el estrés y la ansiedad.
Se puede encontrar en alimentos como pescado y nueces, pero es difícil consumir suficiente cantidad, por lo que se recomienda tomar suplementos, pero siempre de calidad y confianza.
MAGNESIO AB 150mg
Hoy día está ampliamente aceptado que el sistema nervioso central (SNC) desempeña un papel clave en la integración de la respuesta a situaciones estresantes de cualquier naturaleza.
El magnesio y el estrés están estrechamente relacionados dentro de un círculo vicioso. Mientras que el estrés es responsable de la pérdida de magnesio, la disminución de su concentración en el organismo causa a su vez el aumento del estrés.
Aunque los niveles elevados de magnesio sugieren que la fórmula con el mayor nivel es potencialmente la mejor, si el magnesio no se absorbe o se absorbe mal y se suman problemas digestivos, que a su vez provocan una fuga de magnesio y otros oligoelementos, este magnesio no aportará solución y, en consecuencia, no tendrá utilidad.
Bisglicinato de Magnesio, es altamente biodisponible, lo que permite una importante asimilación por el organismo, Su alta solubilidad y buena tolerancia digestiva lo convierten en una forma notable Es especialmente útil para la reducción del estrés o ansiedad y para mejorar la calidad del sueño.
SACANDO CONCLUSIONES
El estrés es un mecanismo que nos ayuda a enfrentar situaciones amenazantes. Si no tuviéramos ese mecanismo, nuestra vida estaría en peligro, pues no nos pondríamos a la defensiva ante una amenaza real, pero por desgracia lo gestionamos mal.
Aprender a gestionar el estrés es una habilidad imprescindible en este mundo exigente y trepidante que nos ha tocado vivir.
Controlar el tiempo que pasamos en las pantallas, que, por un lado, no permite que nuestro córtex prefrontal descanse. Y, por otro, nos hace presas de la comparación y del efecto FOMO (“fear of missing out” o el miedo a perdernos algo), dos causas importantes de estrés.
Períodos prolongados de estrés provocan cambios en el carácter y la personalidad. Mayor irritabilidad, menor comunicación, sensación de tristeza… todos estos síntomas pueden confluir en una depresión en los casos más agudos.
Vale la pena que te pares a pensar que los fármacos cuentan con gran cantidad de efectos secundarios muy peligrosos para la salud.
Pero recordad que los suplementos no son una solución mágica y deben ser utilizados en combinación con una dieta saludable, dormir lo suficiente y el ejercicio físico, en definitiva, un estilo de vida sano para obtener los mejores resultados.
Busca una ayuda de la forma mas natural, para manejar la presión de la vida moderna.





